En muchas aplicaciones está probando ser una herramienta
de diagnóstico más rápida y más exacta.
La Universidad de Pennsylvania esta utilizando una nariz electrónica
comercial para análisis de la respiración para identificar
neumonías y está extendiendo el análisis para
la identificación de determinadas clases de bacterias. En
el hospital universitario de Manchester se está utilizando
para examinar las heridas en los pacientes. Su nariz electronica
detecta seis de los siete tipos de bacterias responsables de infecciones
de la zona urinaria. La universidad de Ohio la esta utilizando para
diferenciar la E. Coli de otros microorganismos.
Las narices electrónicas se propusieron también
para aplicaciones en tele-cirugía por Internet, donde se
reproducirían en el lugar donde esta el cirujano los olores
del quirófano donde está el paciente, permitiendo
un buen ajuste entre la realidad del quirófano y las sensaciones
que experimenta el cirujano (realidad virtual en el sentido del
olfato).
La Universidad “Tor Vergata” de Roma, en conjunto
con el Departamento de Cirugía Toráxica Hospital
C. Forlanini de Roma, han realizado estudios en pacientes con
cáncer de pulmón, utilizando una NE. Los olores
que se han detectado son originados por colonias de bacterias
aneróbicas que crecen en los tejidos cancerígenos.
En estos pacientes se observa la presencia de moléculas
pesadas como anilinas y toluidine en concentraciones anómalas.
Aplicaciones ambientales
En este campo de gran importancia se cuenta con la ventaja de
la portabilidad de muchos sistemas y de su capacidad de identificar
contaminantes. Se pueden utilizar para detectar mezclas de combustibles,
perdidas de aceite, olores de efluentes industriales y urbanos,
identificación de residuos tóxicos, monitoreo de
la calidad de aire en ambientes urbanos abiertos o públicos
cerrados (subterráneos, centros comerciales, etc.) y emisiones
gaseosas de industrias. También encuentran aplicación
en la detección de emisiones de automotores, en la verificación
de solventes y en la determinación de los añadidos
químicos para el mercado automotor.
El organismo de control de la calidad de aire de un distrito
de la costa sur de California utiliza narices electrónicas
para encontrar fuentes de olor objetables. Lo mismo han hecho
investigadores de la universidad de Texas, que desarrollaron una
nariz electrónica que discrimina olores objetables (como
insecticidas) en la agricultura.
En industrias químicas las narices electrónicas
sirven para establecer exactamente la localización de un
olor potencialmente dañino en el ambiente de trabajo al
identificar un sistema de mezclas de vapores. El hecho de perfilar
un ambiente químico en una situación peligrosa permitiría
que los equipos de emergencia seleccionaran exactamente el retardador
del fuego, estrategias de la contención y de protección.
Las compañías químicas utilizan la tecnología
e-nose para detectar los escapes en tuberías y envases
de almacenaje con riesgo ambiental.
Procesos Industriales
En muchas industrias se las integra con los exámenes de
visión que se utilizan para el chequeo de la integridad
visual (color, dimensión de una variable, talla) de productos.
El examen olfativo evalúa la integridad química
(estado coherente, presencia de contaminantes) dando un mayor
seguridad a la calidad del producto. Existe un servicio de venta
de un automóvil europeo que se vale de un instrumento elctrónico
para eliminar el olor del auto nuevo, no deseado por compradores
exigentes.
Las señales digitalizadas del vapor de distintas muestras
se pueden transmitir electrónicamente, permitiendo comparar
los datos en “tiempo-real” para asegurar que el mismo
proceso se está ejecutando correctamente al mismo tiempo
en dos o más localizaciones de planta. En la producción
de detergentes, desodorantes y, en general en la industria del
cosmético, son utilizadas regularmente.
Una de las posibilidades de conexión y comunicación
de las señales de una nariz electrónica es mediante
internet para el control remoto de los olores.
Otra aplicación es la de utilizar robots que sigan los
trazos de algún olor o aroma, lo cual permitiría
ubicar la posición de una fuente de contaminación
móvil o bien estática.
Seguridad y usos militares
Últimamente se están comenzando a utilizar en la
detección de sustancias prohibidas, así como drogas,
explosivos y materiales peligrosos. En estas aplciaciones suelen
llamarse “sniffers” u olfateadores, especialmente
cuando detectan trazas de explosivos o drogas ilícitas
en aeropuertos o pasos fronterizos. Las trazas de estas drogas
o substancias ilícitas se encuentran en forma de vapor
o de material particulado en pequeñas cantidades (partes
por millón, billón o trillón), en las personas
(piel o vestimenta) o en las partes exteriores de los contenedores,
valijas o elementos utilizados por los mismos.
|